¿Hay sexismo en la ropa deportiva?

Irina Sumnikova es una exjugadora rusa de baloncesto con dos medallas olímpicas en su palmarés hace años que está retirada y se dedica a ejercer de comisaria arbitral para FIBA Europa. Miércoles le tocó ir a Valencia, donde jugaba el Galatasaray de Diana Taurasi. Como hicieron las 13 personas encargadas de la observación que la precedieron, Sumnikova redactó un informe para el organismo europeo en que denunciaba el equipación con qué compitió la mejor jugadora del mundo.

Diana Taurasi ya está acostumbrada a pagar una multa económica después de cada partido de la Euroliga, puesto que la alero no respeta las nuevas normas que obligan las deportistas a utilizar ropa ajustada en videos porno gratis. La estrella del Galatasaray incumple el cuarto anexo de las regulaciones de la máxima competición europea, puesto que sus pantalones no son bastante cortos.

Multas por no llevar ropa sexy

De momento, Taurasi ha recibido multas por valor de 11.000 euros. La primera sanción fue de 500 euros y la cantidad se duplica hasta que llega a los 2.000, cuando se cumple un ciclo y se vuelve a empezar. Si el Galatasaray llega a la final de la Euroliga, su estrella calcula que tendrá que pagar 14.000 euros.

Los pantalones tienen que ir 10 centímetros por encima de las rodillas y tienen que ser ajustados, no pueden dejar más de dos centímetros de separación con la pierna. La camiseta tiene que seguir las curvas del cuerpo y tiene que acabarse en los pantalones. Si es más larga, se tiene que poner por dentro. Además, tiene que permitir ver los hombros.

Voleibol y tenis dan libertad

A diferencia del baloncesto, ningún otro deporte obliga sus jugadoras a llevar una equipación concreta. En la Superliga de voleibol es habitual ver equipos jugar con body, pero lo hacen por comodidad y no por obligación. La decisión es de cada participante, puesto que la Federación Española (RFEVB) asegura que las únicas normas que tienen que ver con las equipaciones hacen referencia a la medida y el número de patrocinadores que se pueden lucir en cada camiseta, pero no a las características de la ropa.

Lo mismo pasa en el mundo del tenis, en que una de las pocas obligaciones es que jugadores y jugadoras tienen que vestir de blanco en el Torneo de Wimbledon. Ninguna referencia al tipo de indumentaria. Todo esto ha levantado una gran polvareda social en los últimos años porque se percibe cierto sexismo en la utilización del deporte como producto de masas. El entretenimiento debería limitarse al espectáculo que ofrece el juego y no la ropa que llevan (o no llevan) las deportistas. Sin embargo, teniendo en cuenta la sociedad en la que vivimos, es probable que esta tendencia no se reduzca, al contrario.

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